Extremadura reúne una combinación única de recursos estratégicos que la posicionan como un enclave clave para el desarrollo del sector de la defensa. La región cuenta con destacadas infraestructuras militares, una red tecnológica de vanguardia, explotaciones mineras esenciales y una comunidad investigadora altamente especializada, configurando un ecosistema idóneo para la innovación, la cooperación civil-militar y la atracción de inversión especializada.
Bases como la General Menacho, la Base Aérea de Talavera la Real o el CEFOT, junto a centros tecnológicos como CICYTEX, COMPUTAEX o el PCTEX, refuerzan la capacidad operativa e innovadora del territorio.
Esta infraestructura se complementa con recursos mineros estratégicos —como el litio, el wolframio o el cobre— esenciales para las nuevas tecnologías aplicadas a la defensa.
La región cuenta con una serie de instalaciones fundamentales que refuerzan su posicionamiento como enclave estratégico:
Extremadura cuenta con una amplia red de centros tecnológicos que representan un motor de innovación y competitividad para el sector de la defensa. Algunos de los centros destacados son:
Extremadura cuenta con explotaciones mineras que extraen recursos como el wolframio, níquel, cobre, uranio y, sobre todo litio, recursos necesarios para el correcto funcionamiento de vehículos eléctricos, los paneles solares o los molinos que producen energía eólica.
En 2023, el sector minero de Extremadura contó con 189 explotaciones mineras activas (114 en Badajoz, 75 en Cáceres). Los sectores con mayor representación en estas explotaciones son:
Desde la Universidad de Extremadura, en colaboración con el sector privado, existen más de 200 grupos de investigación activos. A través de ellos, la región genera conocimiento innovador relacionado entre otros con: